Una historia "made in Maine" con un final distinto
Existe una idea extendida en el mercado de superyates de que barcos de este porte ya no se construyen en Estados Unidos. La Ouzel, un velero de 95 pies (29 metros) botado este verano por Rockport Marine, en el estado de Maine, se hizo para desmentirlo. "El mundo está descubriendo que esa percepción es errónea", resume Peter Wilson, presidente de MCM, la empresa de gestión de construcción que representó al armador. "La Ouzel demuestra que se puede construir un superyate de clase mundial, hombro con hombro con los europeos, aquí mismo en Rockport."
El proyecto empezó en 2021, en una conversación entre Wilson y el propietario. De ahí salió un equipo repartido por el Atlántico Norte: Langan Design Partners, de Newport, se ocupó de la arquitectura naval y el exterior; Rockport Marine, de la construcción; y el estudio inglés Mark Whiteley Design, de Lymington, de los interiores. Durante años, el grupo se reunió a distancia cada semana, con un armador involucrado en cada decisión. En las pruebas de mar de junio navegó la Ouzel por primera vez y salió, en palabras de Wilson, "eufórico".

Madera, carbono y fibra de vidrio en el mismo casco
Lo que hace especial a la Ouzel empieza por la construcción. Rockport Marine es una de las referencias mundiales en la técnica de madera-compuesto: capas de tablas de abeto Douglas y cedro rojo se laminan en varias orientaciones, con fibra de carbono incorporada donde refuerza la estructura y una piel exterior de fibra de vidrio. El método exige el oficio tradicional de trabajar la madera, pero entrega un casco que no se corroe, exige poco mantenimiento, aísla bien y tiene una excelente relación entre resistencia y peso, con áreas críticas reforzadas con carbono y núcleo de espuma.
"Es muy gratificante llevar un proyecto de esta calidad desde la materia prima hasta el final", dice Sam Temple, presidente de Rockport Marine. "Estoy satisfecho, pero no sorprendido, de ver la creciente aceptación de la construcción en madera-compuesto. El resultado es un barco ligero, duradero y bello."
Clásica sobre la línea de flotación, moderna por debajo
El briefing para Langan Design Partners pedía un barco que expresara la herencia de los astilleros de Maine, con las líneas clásicas de un cutter de pilothouse. De ahí la proa con largo lanzamiento, la popa tradicional, el arrufo esbelto, las amuradas revestidas de teca y la caseta discreta.
Bajo la línea de flotación la historia es otra. La Ouzel tiene quilla de aleta con bulbo hidrodinámico, elección deliberada del armador para dar rendimiento al barco, que llevó el calado a 3,66 metros. Timón de pala profundo y hélice moderna completan el paquete. Mark Whiteley y Tom Degrémont, de Langan, trabajaron juntos para que la transición entre exterior e interior fuera suave, casando las líneas clásicas con el potente aparejo de cutter.

En el agua: 10 nudos de ceñida, 12 de través
En cubierta, la Ouzel aprovecha lo más actual en manejo de velas. El mástil alto y la botavara Park Avenue son de fibra de carbono, de Hall Spars. Doyle Sails suministró un guardarropa de velas laminadas de crucero: mayor pin-head, yankee de corte alto, trinqueta y blade jib, elegidas para tripulación reducida, más un Code Zero para los rumbos abiertos.
Las pruebas en la bahía de Penobscot, con agua plana y 10 a 15 nudos de viento, dieron el veredicto: ligera de timón, la Ouzel subió a 10 nudos con trinqueta y yankee y, al abrir escotas para un través rápido, rozó los 12 nudos. "La impresión de potencia, las velocidades que alcanzamos, la sensación de control en el timón, el equilibrio del barco: todo fue exactamente como esperaba", dijo Degrémont. "Izamos el Code Zero varias veces y cruzamos la bahía sorprendidos por lo rápido que llegábamos al otro lado."

Un refugio para cruzar océanos
En los interiores, Mark Whiteley combinó una distribución simple y funcional con acabado de superyate: paneles superiores pintados de blanco, a mano, sobre carpintería de caoba y detalles metálicos que él compara con joyas. La caseta de perfil bajo alberga un salón elevado muy luminoso, con sofás profundos y una gran estación de navegación a estribor. Una escalera baja al salón inferior, de disposición más clásica, con zona de estar y comedor iluminada por escotillas y portillos en el casco. Son tres camarotes de invitados y uno de tripulación.
"El estilo es el clásico moderno, con proporciones y detalles que lo reflejan", dice Whiteley. "Es relajado, pero también grácil y elegante, y dialoga con el exterior, que es elegante y atemporal."

Ficha técnica
- Eslora total: 29,04 m (95 pies y 3 pulgadas)
- Eslora en flotación: 21,80 m
- Manga máxima: 6,25 m
- Calado: 3,66 m
- Desplazamiento: 75 t, con quilla de 20.580 kg
- Superficie vélica: 360 m² en ceñida, 560 m² en popa
- Tanques: 3.700 l de combustible y 2.200 l de agua
- Motor: Cummins QSL9 de 410 hp, hélice de paso variable Hundested
- Mástil y botavara: Hall Spars, en carbono; velas Doyle Sails; winches Harken; electrónica B&G
- Construcción: madera-compuesto (abeto Douglas y cedro rojo, carbono y fibra de vidrio), Rockport Marine, Maine (EE. UU.)
- Proyecto: Langan Design Partners (arquitectura naval y exterior), Mark Whiteley Design (interiores), MCM (gestión)
Por: Redação Mundo Mar
Foto: Foto: Tyler Fields / Rockport Marine







